Antes de Drácula, en Rumanía ya existía la palabra: Strigoi. Los que regresaban de la muerte. Los que caminaban de noche.
Strigoi no es el vampiro de salón. Es la raíz folclórica. Tierra húmeda, bosque antiguo, resinas oscuras y un acorde mineral que recuerda al hierro frío bajo la luna. El corazón late con pachuli profundo y maderas densas que aportan gravedad. En el fondo, una calidez ligeramente animal envuelve sin dulcificar.
No es mito. Es una pulsión.
100 ml
€130,00 IVA incluido