En la alta cocina, el deseo también se emplata. Y a veces repites plato.
La lima abre fresca y brillante. El acorde salino-marino aporta textura inesperada, casi táctil. La cremosidad envuelve sin empalagar y el coñac del fondo aporta calidez adulta, fusionándose con maderas suaves y un dulzor elegante que no busca aplauso… lo provoca.
No es hambre. Es capricho sofisticado.
100 ml
€130,00 IVA incluido